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El esgrafiado
Es de las técnicas más antiguas que se conocen y sigue siendo muy socorrida a la hora de decorar la cerámica. El nombre de la técnica viene del italiano sgraffiare, que significa rascar una superficie. Y para llevarla a cabo solo necesitas una pieza de cerámica en textura cuero, algunas herramientas punzantes y un papel de calco para transferir el dibujo, si es que lo consideras necesario.
Puedes realizar la técnica rascando el engobe o el esmalte previamente aplicados y secos. El rascado dejará aparecer el color de la arcilla. Ayúdate con una plantilla que puedes traspasar a la pieza a modo de calco. Utiliza un objeto punzante fino para raspar la superficie con líneas finas o completar el “vaciado” con otro objeto de punta plana para avanzar más rápido. Una vez completado el dibujo, solo te quedará vidriar y cocer la pieza.
La técnica Mishima
Esta técnica asiática ha tenido gran repercusión en países como Corea y Japón y consiste en evitar que algunas zonas de la pieza se coloreen al aplicar el engobe, y para ello se usará cera líquida o un líquido reservante. De esta forma se colorearán exclusivamente las zonas en las que el engobe quede incrustado.
Es tan sencillo como cubrir la pieza en textura cuero con una capa de cera líquida o similar y trazar con un objeto punzante las líneas que quieras colorear. Cuando posteriormente pases el pincel con el engobe, solo quedarán coloreados aquellos trazos incrustados donde ya no hay cera. Puedes ampliar la zona de coloreado siempre y cuando elimines el producto repelente, así te asegurarás de que el color permanezca exclusivamente donde tú desees. Y puedes estar tranquilo/a, que tanto la cera como el líquido repelente desaparecerán con la cocción.
La técnica de las burbujas
Esta técnica, que tiene mucho éxito entre los más pequeños, consiste en mezclar el engobe o esmalte con lavavajillas y aplicarlo sobre la pieza de cerámica mediante el soplido con una pajita o similar.
En primer lugar mezclaremos el color con una buena cantidad de lavavajillas y trataremos que haya burbujas de tamaños diversos. De esta forma, al soplar el conjunto sobre nuestra pieza, se transferirá el dibujo de las pompas y puedes jugar con tantos colores como te apetezca porque el resultado será ¡espectacular!




