
Los beneficios de la cerámica sobre la salud mental
12 de noviembre de 2024Seguramente ya hayas echado un vistazo a nuestro artículo Cosas que debes tener en cuenta antes de cocer tus piezas, y ahora quieras asegurarte de elegir bien el tipo de cocción para que tus piezas queden perfectas. Te traemos la información que necesitas.
Las cocciones
Ya sabes que existen diferentes etapas de cocción que varían según el tipo de arcilla. Hay materiales que idealmente requieren una sola cocción, mientras que hay acabados que solo se consiguen con ¡tres cocciones! Pero aquí venimos a explicarte las dos más importantes.
La monococción
Se trataría de hornear tu pieza con una única cocción. Idealmente con arcillas que lo permitan, el engobe ya aplicado y el vidriado después. Pero no todos los materiales ofrecen resultados óptimos con una sola cocción, por lo que deberás asegurarte antes de dar el paso y escoger los esmaltes que mejor se adapten a la monococción. No olvides leer bien las etiquetas e indicaciones del fabricante de todos los productos que utilices.
Como ya sabes, el engobe hay que aplicarlo sobre la pieza terminada e idealmente en textura “cuero” (es decir, en proceso de secado pero que todavía conserva cierta humedad). Es importante no acumular demasiada cantidad de color, pues tiende a querer “respirar” y si aplicas el vidriado en la misma cocción, es probable que el color trate de salir formando burbujas, por lo que la pieza no quedará perfecta. Ese tipo de cocción será el más rápido y económico, pero también el más arriesgado en cuanto a resultados, pues dependes de un solo intento para que la pieza, el color y el vidriado se den por terminados.
La bicocción
¿No quieres correr riesgos y que el esmalte y el vidriado de tu pieza queden perfectos? ¿O tal vez quieres cocer piezas de uso culinario? Entonces te recomendamos que pases por la bicocción.
Es importante que la pieza se cueza en dos tandas si quieres que el acabado de color sea más estable y no craquele ni se formen burbujas, razón por la cual también se recomienda que las piezas de uso alimentario se cuezan en dos tandas.
En primer lugar tienes que hacer el bizcochado, que consiste en cocer una primera vez tu pieza seca. En esta fase conseguimos que la pieza pase de ser barro a ser cerámica, pero seguirá siendo porosa. Es la fase ideal para conseguir que los engobes se adhieran a la pieza y queden listos para una segunda cocción y vidriado.
Después pasaremos a la cocción final: en esta segunda cocción se suele vidriar la pieza. Tras la segunda cocción el vidriado quedará perfectamente uniforme y evitarás que el engobe trate de salir a la superficie, que es lo que suele ocurrir cuando pintas y esmaltas a la vez en monococción.
Ten en cuenta que también puedes pintar tu pieza cuando ya esté bizcochada y en ese caso, color y vidriado se ultimarían en la segunda cocción.




